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17/8/07

Cuando la naturaleza estornuda...

Este post tuvo que ser colgado la misma noche del 15 de agosto último, tras el terremoto. Quiero dejar sentada mi indignación más allá de mis condolencias hacia las personas damnificadas por nuevo desastre que afecta a nuestro país. Con el paso de las horas escuché y vi que muchos medios de comunicación también fueron compartiendo lo que yo pensaba tras el fuerte sismo. Aquí algunos retazos de mi indignación. Sepan ustedes disculpar el desorden y mi 'sentido común':

- No entiendo cómo un país que -desde que tengo uso de razón- se percibe así mismo como "sísmico" y no tenga un real plan de contingencia eficaz para afrontar este tipo de situaciones.
- No entiendo cómo en una situación de emergencia como la reciente, muchos entes estatales haya tenido que utilizar medios informativos privados (RPP básicamente) para dar órdenes a sus subordinados.
- No entiendo cómo el Instituto Geofísico del Perú -repito, siendo el país "sísmico"- haya emitido (en su web) su "informe preliminar" media hora después de producido el terremoto; mientras que el Servicio Geofísico norteamericano lo entregaba a pocos minutos del hecho (con un nivel de detalles impresionante). Tanto así que los medios informaron a partir de este último.
- No entiendo cómo tras 5 horas de sucedido el terremoto no se emitiera imagen alguna de las zonas más afectadas (región Ica, la más cercana al epicentro). Quizá por eso, los medios gráficos del 16 último ponían fotos dando la impresión de que el terremoto fue sólo un sismo y que éste fue en el Jirón de la Unión y en Miraflores.
- No entiendo cómo en una situación de emergencia el país pueda quedar en gran parte colapsado en sus comunicaciones (y es que "ahora somos más y pagamos menos" 14 millones de peruanos) y no exista alguna línea de emergencia.
- No entiendo cómo sin líneas telefónicas los entes encargados de la seguridad y el resguardo ciudadano no puedan comunicarse entre sí y hasta el jefe de la Policía Nacional tenga que dar órdenes a su personal por un medio informativo nacional (nuevamente RPP).
- No entiendo cómo TODO un gobierno tenga que movilizarse hasta la misma zona afectada para gobernar desde allí (se tuvo hasta sesión de Ministros) y tratar de poner "todo en orden".
- No entiendo cómo la remoción de escombros no contó con maquinarias especializadas sino hasta más de 24 horas después de ocurrido el terremoto (dichas maquinarias fueron trasladadas por barco hasta Ica, a 4 horas por carretera desde Lima).
- No entiendo cómo tras más de 30 años de algún suceso similar también ocurrido en nuestro país (y con los sagrados índices macroeconómicos que -"Oh, dios bendiga al Perú"- muestra el país) las imágenes emitidas de la zona del desastre no disten mucho de las emitidas entonces: cadáveres regados en el piso de las plazas para el reconocimiento, hospitales de la zona derrumbados, gente haciendo fogatas a más de un día del hecho sin siquiera una carpa donde guarecerse, ... (pregunto: ¿las cifras producto del terremoto serán similares también?)
- No entiendo cómo después de más de un día de ocurrido el desastre las ciudades afectadas no hayan recibido ninguna de las donaciones anunciadas y que incluso ya llegaron a dichas zonas. (Esto será para no perder la costumbre de lo escuchado desde algún tiempo a esta parte: "El Perú crece", gobierno dice. "Pero no lo siento en mis bolsillos", gente responde. Ahora: "Las donaciones se cuentan por miles, el Perú y el mundo se ponen de pie", gobierno dice. "Pero no comí ni tomé agua en todo el día", gente damnificada responde).
- No entiendo cómo el Presidente in situ pueda haber dicho que "en media hora" empieza la repartición de las diferentes donaciones y luego de varias, varias horas después ni siquiera se empadrone a la gente.

- No entiendo cómo la información que nunca se dijo en las primeras horas tras el terremoto fue que no había información. (Primero se señalaba que el terremoto había sido en Pucallpa!!! -selva peruana)
- No entiendo cómo la línea de transporte terrestre Soyus en Lima pudo ser capaz de elevar los costos de sus pasajes a Ica aprovechándose de la tragedia.
- No entiendo cómo alguna chica en Lima preguntara a una radio local: "no crean que soy superficial pero quisiera saber si este fin de semana abrirán las discotecas pues es mi cumple" (Programa "Mal elemento", Radio Studio 92) a pocas horas del hecho.

Mientras escribo esto se ha sentido un nuevo sismo aquí en Lima. Las clases ya estaban reanudadas y vivo detrás de un colegio. Estaba aún echado mientras escuché los gritos de los niños. Momentos antes, en su formación antes de ingresar a sus aulas, tuvieron una inducción sobre cómo reaccionar ante un sismo y una reflexión. No entiendo cómo no se puede tener una adecuada reacción si somos "un país sísmico" y ante tan poco tiempo de sucedido estos hechos. Y yo que hasta ayer pensaba "bueno, ahora hay toda una generación joven que ya sabe lo que es un terremoto". No entiendo cómo pude pensar eso.

Quizá sí alcance a entender mucho de lo que aquí he preguntado. Quizá esto sólo sirva para perdurar lo dicho por Valdelomar (parafraseando: el Perú es Lima). Quizá mi sentido común se resista a entenderlo.

Ahora leo que ya empezaron a entregarse lo donado en algunas zonas. Las periferias aún esperan. Por fin. Y eso que Ica está a 4 horas de Lima y en plena costa del país. Hablamos de contaminación ambiental, del calentamiento global, pero una vez más creo que a la naturaleza no le importamos un carajo. Sí me importa y me preocupa que cuando la naturaleza estornuda, no exista un estado ni una ciudadanía capaz de responder adecuadamente y decir "¡salud!".

12/7/07

Protestas y movilizaciones - Lauer

El dia de ayer se inicio la jornada de huelga general en varios puntos del pais. Va la columna de M. Lauer publicada en la Republica.


Los idus de Julio.
Mirko Lauer.

"Las movilizaciones de julio son un claro recordaris de que la protesta llamada anti-sistema expresada en la votación del 2006 sigue allí, aunque sus dirigentes electorales hayan perdido vigencia. No solo coinciden con el primer año del gobierno de Alan García. También conmemora un aniversario del susto que llevó a la extrema derecha a votar por García.
Cuando al ganar García anunció que también iba a gobernar para quienes no votaron por él, cada uno oyó lo que quiso. Pues ni los más descontentos ni los mejor comidos habían votado por él. Pronto se hizo evidente que fueron los desesperados por frenar lo que representaba Ollanta Humala quienes dieron a García el estrecho margen de triunfo.
Un año más tarde García tiene que sacar tropa a las calles para equilibrar las fuerzas. La medida es sensata en vista del clima vandálico en algunas de las movilizaciones, pero políticamente costosa. Sobre todo porque apunta a un debilitamiento del método protesta-mesa de diálogo-todos contentos por un tiempo.
Debemos suponer que el gobierno no piensa resolver el mosaico de movilizaciones por la fuerza, que las mesas de diálogo van a reaparecer apenas el primer impulso catártico de las masas movilizadas se calme. De hecho algunas de las protestas han sido suspendidas, postergadas o moderadas, señal de que hay amplios márgenes para la negociación.
No hay ni remotamente una plataforma común a todas las movilizaciones. Pero si la del paro de la CGTP significa algo, el sentimiento de protesta tiene aspectos puntuales, pero es esencialmente difuso. Un buen ejemplo es el reclamo de que García cumpla sus promesas electorales, lo cual puede querer decir mucho o cualquier cosa.
Dos sentimientos parecen funcionar como comunes denominadores de este viento de fronda en julio: que una esencial injusticia subyace a la buena marcha macroeconómica del país y que el Estado central arrastra los pies en la solución de problemas locales. Temas ambos que ya tienen decenio y medio en la conciencia popular peruana.
No son convicciones que el gobierno puede modificar con facilidad. Quizás un blitz de inversión pública a lo largo del año hubiera podido mitigar el segundo común denominador, aunque no es seguro: la obra en los predios del vecino no calma, sino más bien excita, el impulso al reclamo. En parte es lo que viene sucediendo.
¿Afectarán las protestas la política económica? Es probable que lo hagan, por la vía indirecta de un golpe de timón administrativo en la aceleración del gasto fiscal. Pero quizás también afecten la política a secas, puesto que el sistema de complacer a la derecha marginando a la izquierda simplemente no está funcionando. "